Vas a tomar más agua sin proponértelo
Es lo primero que nos dicen los clientes. Cuando el agua no tiene gusto raro, el vaso se llena solo: no hace falta acordarse de tomar, se toma.
Saladillo, Buenos Aires
Repartimos bidones de agua de 20 litros a domicilio en Saladillo y las localidades de la zona. La producimos en nuestra propia planta potabilizadora, la desinfectamos con ozono y te la dejamos en la puerta.
El bidón de 20 L con la etiqueta al frente, fondo claro y parejo
El agua es lo único que consumís todos los días de tu vida, sin excepción. Es raro que sea lo único a lo que no le prestás atención.
Es lo primero que nos dicen los clientes. Cuando el agua no tiene gusto raro, el vaso se llena solo: no hace falta acordarse de tomar, se toma.
Somos mayormente agua. Estar bien hidratado acompaña la digestión, la concentración y las ganas de llegar al final del día enteros. Lo difícil nunca fue saberlo: era que el agua diera ganas.
El carbón activado se lleva el cloro, los olores y los sabores. Lo que queda en el vaso es agua y nada más: sin ese fondo metálico que se siente sobre todo en el mate y en el café.
Bomba, carbón activado, resinas, ósmosis inversa y ozono. La ósmosis separa las sales disueltas que no se van hirviendo el agua ni poniéndole un filtro a la canilla, y el ozono desinfecta justo antes de tapar el bidón.
El agua se siente en todo lo que la lleva: el mate rinde distinto, el café no queda turbio, el arroz sale como tiene que salir y la mamadera se prepara con agua de la que sabés todo.
Nada de botellitas de un solo uso. Te dejamos uno lleno, te llevamos el vacío, y ese bidón vuelve a la planta a lavarse, enjuagarse con agua ozonizada y llenarse de nuevo.
Uno solo, y lo hacemos nosotros de punta a punta. Retornable, con reparto a domicilio el mismo día en Saladillo y alrededores.
El que producimos acá, de punta a punta. Carbón activado, resinas, ósmosis inversa y ozono, en un bidón que lavamos nosotros antes de llenarlo.
Nuestra planta potabilizadora
Entre la perforación y tu bidón hay cinco etapas. Ninguna se saltea, y cada una está para resolver algo distinto.
El agua sale de la perforación y entra a la planta por bomba. Desde ahí no vuelve a tocar el aire hasta que está adentro del bidón.
Retiene el cloro, los olores y los sabores. Es la etapa que hace que el agua deje de tener gusto a agua de red.
Intercambio iónico: cambia las sales de dureza del agua. Además de ablandarla, protege la membrana de la ósmosis para que trabaje limpia.
El corazón de la planta. Empuja el agua contra una membrana que deja pasar el agua y frena las sales disueltas. Es lo que un filtro común no puede hacer.
Desinfección final. El ozono actúa dentro del agua y después se convierte en oxígeno: no deja gusto, ni olor, ni residuo químico.
Primer plano de los porta-filtros y del panel del generador de ozono
Vista general de la planta: la llenadora, los filtros y el panel de ozono
La diferencia, en concreto
No en que una sea buena y la otra mala: en que resuelven problemas distintos. Una red tiene que llegar potable después de kilómetros de caño. Nosotros tratamos el agua y la tapamos en el mismo lugar, y eso nos deja hacer cosas que una red no puede.
Agua de red
Con cloro. Una red tiene que proteger el agua a lo largo de kilómetros de caño, así que necesita un desinfectante que se quede adentro del agua todo el camino.
Nuestro bidón
Con ozono, el desinfectante más potente que se usa en agua potable. Actúa en el momento del llenado y después se convierte en oxígeno: hace el trabajo y se va.
Agua de red
El cloro cumple su función, pero también es lo que le da al agua ese gusto y ese olor característicos.
Nuestro bidón
El carbón activado saca el cloro antes de la ósmosis, y el ozono no deja gusto, ni olor, ni residuo: se descompone en oxígeno solo.
Agua de red
En el suelo pampeano las sales vienen del propio terreno, no de la contaminación. No se van hirviendo el agua ni con un filtro de canilla: hirviendo, de hecho, se concentran.
Nuestro bidón
La ósmosis inversa es la única etapa que las separa de verdad: empuja el agua contra una membrana que deja pasar el agua y frena lo disuelto.
Agua de red
Después de la planta quedan los caños, el tanque de la casa y la canilla. Ahí ya no hay control de nadie.
Nuestro bidón
El bidón se tapa en la planta apenas se llena y se abre en tu casa. Entre una cosa y la otra no lo toca nadie ni pasa por ningún tanque.
Antes de llenarlo
Por eso el bidón que vuelve tiene su propio proceso, tan cuidado como el del agua. Son cinco pasos y ninguno es opcional.
Bidones invertidos sobre los picos de enjuague, con la máquina trabajando
El bidón que vuelve entra primero a un lavado con agua tibia y un jabón especializado para envases de agua. Ahí se va todo lo que dejó el uso anterior.
Una segunda estación enjuaga el bidón y arrastra el jabón del paso anterior. No queda nada de espuma ni de producto.
El tercer paso vuelve a enjuagar, esta vez ya con agua con ozono. El bidón queda desinfectado por dentro justo antes de llenarse.
Recién ahí se carga el agua tratada, también ozonizada. El bidón nunca queda esperando abierto entre el enjuague y el llenado.
Se tapa en el momento y sale para el reparto. Desde que se cierra hasta que lo abrís en tu casa, nadie más lo toca.
Repartimos bidones de agua de 20 litros en Saladillo y la zona. Llevamos a casas de familia, oficinas, comercios, escuelas, clubes y obras. Si no estás seguro de si llegamos hasta tu barrio, escribinos con tu dirección y te confirmamos en el momento.
Lunes a viernes, 8:00 a 18:00
Entrá a Pedir mi bidón, marcá tu casa en el mapa y dejá tu nombre y teléfono. Toma un minuto.
El pedido entra solo a la lista del día. Si preferís escribirnos, el WhatsApp también registra el pedido.
Llega, te dejamos el lleno, nos llevamos el vacío. Pagás en efectivo en el momento o por transferencia.
Sí. Llevamos bidones de 20 litros hasta la puerta, en Saladillo y las localidades vecinas. No cobramos el reparto dentro de la zona.
Los precios se actualizan seguido, así que preferimos pasártelos en el momento por WhatsApp. Escribinos y te respondemos con el precio del día y las bonificaciones por cantidad.
Sí, el bidón es retornable: cuando te llevamos uno lleno nos llevamos el vacío, y ese vuelve a la planta a lavarse y desinfectarse antes de usarse de nuevo.
El agua pasa por filtro de carbón activado, filtro de resinas y ósmosis inversa, y se desinfecta con ozono. El bidón se lava aparte con agua tibia y jabón, se enjuaga dos veces —la última con agua ozonizada— y recién ahí se llena y se tapa.
Porque hacen falta para cosas distintas. Una red de agua tiene que llegar potable después de kilómetros de caño, y para eso necesita un desinfectante que se quede adentro del agua todo el trayecto: ese es el cloro, y es lo que le da el gusto. Nosotros desinfectamos un bidón que se tapa en el momento y se abre en tu casa, así que podemos usar ozono, que es el desinfectante más potente que se usa en agua potable y después se convierte en oxígeno. No deja gusto, ni olor, ni residuo.
El agua pasa por cinco etapas antes de entrar al bidón: bomba, carbón activado, filtro de resinas, ósmosis inversa y ozono. El carbón se lleva el cloro y los olores; la ósmosis inversa separa las sales disueltas, que en esta zona vienen del propio suelo y no se van hirviendo el agua ni con un filtro de canilla; el ozono desinfecta justo antes de tapar. Y el bidón sale sellado de la planta: no pasa por caños ni por el tanque de la casa.
Sí. Trabajamos con comercios, oficinas, escuelas, clubes y obras. Si necesitás varios bidones por semana, escribinos y armamos una entrega fija.
En efectivo contra entrega o por transferencia bancaria. Lo arreglás con el repartidor en el momento.
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